Bahá’u’lláh, el Médico Divino

Bahá’u’lláh explica:

“Cada época tiene su propio problema y cada alma su aspiración particular.  El remedio que el mundo necesita para sus aflicciones actuales no puede ser nunca el mismo que el que pueda requerir una edad siguiente.”

 Además, proclama que Él es:

“el Médico Omnisciente” quien “tiene puesto Su dedo en el pulso de la humanidad.  Percibe la enfermedad y, en Su infalible sabiduría, prescribe el remedio.”

Integración y Desintegración

El mundo ha cambiado tanto en los últimos 50 años que sería difícil que nuestros abuelos o bisabuelos lo reconocieran.  En el lado positivo:

  • Los avances en la comunicación y el transporte han hecho del mundo entero un “vecindario”.  Constantemente las personas están visitando o trasladándose de un lado a otro, y comunicándose con facilidad con personas que se encuentran en países lejanos.
  • También ha habido avances significativos en la educación universal, la erradicación del analfabetismo, la equidad de género, los derechos humanos y otros campos, aunque todavía falta mucho que hacer.

Sin embargo, en el lado negativo,

  • Muchas personas siguen identificándose exclusivamente como miembros de determinada región, cultura, o país, luchando por sus intereses personales, sectoriales, regionales, o nacionales, sin tomar en cuenta el “bienestar de toda la humanidad”.
  • Además, sigue predominando una mentalidad del “conflicto” en respuesta a los problemas, a pesar de que sólo la práctica de la “consulta” puede llevar a decisiones justas que beneficien a todos.
  •  Peor todavía, entre grandes masas de la humanidad la religión ha perdido su poder de influir en una “conducta moral”.

Necesidad de un Médico Divino 

Shoghi Effendi ha dejado en claro que estos problemas, y los muchos otros que caracterizan esta época, no pueden ser resueltos por la política—ni por los mejores estadistas con las intenciones más desinteresadas.  Aunque leyes justas y estructuras equitativas son necesarias, no son suficientes.  Un cambio más profundo ha de ocurrir en el ser interior de cada ser humano.

Por eso, él afirma que nada “que no sea la abierta aceptación del Programa Divino enunciado por Bahá’u’lláh … será finalmente capaz de resistir las fuerzas de desintegración.”

Reconozcámoslo o no, los problemas sociales van a seguir de mal en peor, hasta que grandes masas de la humanidad acepten a Bahá’u’lláh como el Médico Divino, y comiencen a aplicar en sus vidas individuales y comunitarias, el remedio que Él ha traído; es decir, Sus leyes y enseñanzas.

Lo que Nosotros Podemos Hacer

No podemos evitar el sufrimiento por el cual el mundo está pasando, que es el resultado de actitudes y acciones que van en contra del “espíritu de la época”; es decir, la “unidad de la humanidad”.  Sin embargo, Shoghi Effendi asegura que tenemos el poder de “acortar” la duración de este sufrimiento.

Cuanto más nos dediquemos a informar a nuestros familiares, amigos y colegas:

  • que existe un “Médico” que ha traído un “remedio” eficaz y apropiado, y
  • que cada uno de los que Le aceptemos, estudiemos Sus Enseñanzas y las apliquemos en nuestras vidas pueda contribuir al “mejoramiento del mundo”,

menos tiempo durará el sufrimiento de la humanidad.

No podemos ser simplemente “espectadores”, lamentando tantos problemas que hay en el mundo.  Tenemos que lanzarnos decididamente a luchar por la transformación, dedicando todo el tiempo y esfuerzo que podamos, pidiendo a Dios que guíe y bendiga nuestra labor.

Cita relacionada con el tema:

“La paz del mundo no sólo es posible, sino también inevitable. …Que la paz haya de alcanzarse sólo después de inimaginables horrores provocados por el empecinado apego de la humanidad a viejas normas de conducta, o que haya de abrazarse ahora, por medio de un acto voluntario resultado de una gran consulta, es lo que tienen que decidir todos los habitantes de la tierra.”
Casa Universal de Justicia, La Promesa de la Paz Mundial

 

TapaCrisisLa Respuesta Bahá’í ante la Crisis de Nuestro Tiempo explora tanto el proceso de desintegración como el proceso de integración que caracterizan el mundo actual, presenta la visión bahá’í de la sociedad futura, y las acciones que la Comunidad Mundial Bahá’í está liderando para establecer una sociedad planetaria caracterizada por la paz, la unidad y la justicia, acciones en que puedan participar todas las personas de cualquier religión o sin religión alguna.  Haga clic para más información.

© Juanita de Hernández.   Derechos Reservados

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